sábado, 8 de febrero de 2014

Cientoquince. (ODIO LOS NÚMEROS IMPARES)

Que se llama esperanza.
Que se llaman ganas.
(Que se llama miedo.)

mein herz geht auf
wenn du lachst

A veces tiene que pasar.
A veces llega el momento de tirarse,
así,
a lo loco.

Será que sólo nos retrasamos por lo que nos retrasan las fuerzas
(o la falta de ellas.)
Será que a veces necesitamos un empuje externo.

Puede que la única manera de vencer a ésos miedos
sea teniendo un buen impulso para hacerlo.

y que cuando estamos a solas
molesta el caparazón

Es complicado deshacer los nudos que nos crean contracturas en la espalda.
(Así que imagina tener que deshacer los que tienes en el estómago.)

Puede que las ganas venzan ésta vez a los miedos.
Capaz.
(¿o incapaz?)

Sólo hay que mentalizarse.
O igual no. Puta razón.
Puta razón y puta mente que nos carcomen el alma.

(Recuerda, sentir, sentir es más fuerte.)

Hoy me pregunto, en éste miedo a tirarme,
así,
a lo loco...

¿cuántas cosas secretas nos caben en una canción?





(no debería escribir éstas cosas)

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