lunes, 31 de marzo de 2014

Cientotrentaicuatro.

Lo llama Apariencia Tediosa y me hace sentir confusión.
Yo lo llamaría Apariencia Dulce.
O Apariencia Amorosa.

Sea como fuere, no creamos en las apariencias.
No creamos en ellas porque a menudo se equivocan.

No es tediosa. Aunque me ciega un poco la mente.
Que ya ni escribir sé.
¡Ay!
Y que se echa de menos.
Hablar, hablar, hablar.

¡Necesito un poco de paz, para darte!

Más que tediosa, adictiva.
Algo así como una nueva droga.
Hablar, hablar, hablar.

¡Ay!

Tedioso el volver.
El empezar de nuevo la rutina.
¡Tediosa la puta lluvia!

Que necesito sol.
Que necesito tomos en blanco.
Que necesito Mayo.
Que necesito Julio.
Que (te) necesito.
Que (os) necesito.

¡Venimos del mismo lugar, de un año de mierda, de rabia sexual!

Que necesito dejar de necesitar.
Esperar, sí, porque es bueno tener algo en frente para seguir caminando.
Necesitar no, que ahí nos tenemos, que no hace falta nada más.
¡Despierta Mujer Salvaje! (y hazme más corta la espera).


Pronto sólo 53.



Tediosos los viajes de ida y vuelta.

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