









Creo que en el momento en el cual alguien coge las riendas de su vida y se lo enseña a otro éste está dando pie al avance. En el momento en el que una persona maltratada en el trabajo es capaz de decir "basta" ante todos sus compañeros, esa persona está avanzando, y por inercia los que lo rodean también, pues creo que no somos más que pelotas apiñadas que se mueven con el movimiento.
Pelotas pensantes que avanzan cuando aceptan una idea y la asimilan, convirtiéndola en una pieza de un mecanismo interno que nos incita a movernos solas.
Es más que obvio que hay gente que mueve masas, lo pudimos comprobar con Hitler, y su nazismo, como ejemplo más fuerte e impactante, quizá.
Pero quiero pensar que también hay masas que mueven a la gente. Que mueven a la gente a pensar. Masas pensantes que fotocopian sus mecanismos internos y te los tienden para que los leas, los reflexiones, y, si quieres, los aceptes.
Quiero pensar que este movimiento que sube como la espuma es uno de ellos. Una masa que mueve gente, haciendo que haya más masa, y así sea más fácil mover a más gente... Cientos de miles de pelotas que se mueven paso a paso hacia una búsqueda uniforme de algo concreto, hacia la libertad.
Porque, al fin y al cabo, pelotas o no, lo que somos y buscamos, como cualquier animal, es libertad. Esa libertad hermosa que en esta actualidad latente ha recibido tantos nombres y formas como divisiones o prohibiciones. Libertad de expresión, libertad sexual, libertad de pensamiento, ..., quisiera saber si la gente se da cuenta de que al fin y al cabo solo es una, esa primera palabra las agrupa a todos, esa palabra que no tiene imagen, más que alma.
Hace hoy una semana que después de un par de llamadas telefónicas y varios cambios de planes (lo siento de nuevo chicas) conseguí llegar allí, a la ¿movida?, y mejor que eso, llegué acompañada de dos grandes (grandísimas) personas que importan un poquito (bastante) en mi vida.
Quiero pensar ( y pienso) que no fui la única que fue acompañada de grandes personas, y eso, lo hace mejor. Los grandes momentos se comparten con grandes personas, eso siempre ha sido así.
Ése sábado viví un gran momento. Saber que tantísima gente se había reunido solo por protestar, solo por ser inconformista, y, aún mejor, por demostrar que existe..., me llenó el alma. Saber que no soy la única que está en desacuerdo siempre lo he sabido, pero verlo, sentirlo, es magnífico. Tanto que no hay palabras, ni números, tanto que no hay más que hechos, ése echo. Esas voces unidas, esas manos arriba, esos niños apoyando a sus padres, amigos, y a todos, ESE FUTURO.
Por más que te repites una y otra vez "lo conseguiremos" no consigues creerlo de verdad hasta que lo ves. Allí se respiraba, se olía, se escuchaba, se percibía, y se veía.
"Lo conseguiremos."
/Por esos malvados perroflautas con esas horribles rastas, personas antisociales que lo único que hacen es ocupar casas y molestar y hacer que las cosas empeoren./