jueves, 20 de septiembre de 2012
noventainueve.
"Porque, ¿sabes que te digo? Que hoy tengo ganas de cambio, de aflojarme un poco la corbata porque, en serio, tengo los huevos atados al cuello. Estoy cagada, y esto es por culpa del ambiente eh, no te creas que va a ser otra cosa, es culpa del ambiente, que lo lía todo, y al final solo deja dudas y preocupaciones, y así acabamos, con los huevos de corbata. Y así es que termino con unas ganas terribles de ir por la vida medio en bolas, de afuera y de adentro. Quiero desnudar mis ideas y palabras en ti, para que veas que no es tan complicado. Y sin embargo me río y camino. Sigo caminando y buscándome a cada paso, parándome de vez en cuando debajo de un árbol a ver el paisaje, que es el mismo de siempre, lleno hasta arriba de gente que me observa y que me ignora, pero prácticamente vacío de gente que me entienda, y, a pesar de todo, he aprendido a apreciar esa ausencia y a encontrar en lo diferente cosas mejores a las que esperaba.
A veces simplemente es mejor parar tus instintos y esperar un poco más, antes que abrirte del todo y dejarte al descubierto, por más que quieras gritarle al mundo un "me pasa esto" o, simplemente, un hermosísimo "ya no te sigo".
¡Cómo me gustaría hacer justo lo contrario a ésta sociedad! Me encantaría vacilar a los márgenes establecidos y mezclar todos los colores, aunque saliera negro, ¿qué más da?
Porque hoy apuesto por las revoluciones, así en plural, las revoluciones personales, sexuales, escolares, laborales, culturales y políticas (por supuesto), las revoluciones sociales, las interpersonales, las emocionales y las de conducta.
Las revoluciones mundiales. Porque es tan fácil como crear un mundo propio dentro de éste ajeno y disfrutar, aprender y vivir, pero en vez de entre culturas y "subculturas", entre amigos.
Es tan fácil que es imposible, y a mi presa de sueños le salen mil grietas y los problemas me vuelven a poner los huevos que no tengo de corbata. Y ahora, ¿qué?
¿Vuelta a empezar?
No, gracias."
miércoles, 20 de junio de 2012
Natural.
https://www.facebook.com/GenteTriNa?sk=app_364396930269849
Al natural, representados por una marca, pero tan naturales como las plantas que inundan esas selvas lejanas que representan la libertad para personas del mundo comercial como nosotros.
La idea de perderte caminando por la playa o nadando en el mar, tirado en una hamaca en el centro de la nada, en medio de la jungla, dejando de ser un juguete con el que se puede comerciar.
Donde solo te queda tu voz y tu sonrisa. Tus decisiones, y no las de los demás, que aquí siempre te afectan. Donde solo te quede el silencio, donde solo te quede tu risa. Donde queden personas que son y siempre fueron libres y que te ofrecen aprender a serlo de su lado.
Dejar lejos el maquillaje, dejar lejos todos los aditivos que les echan a los alimentos, dejar los aditivos que les echas a tus sentimientos para colorearlos de algo más fuerte, más "puro".
Cambiar de golpe la sociedad que nos asusta por el viento que nos susurra.
Donde la libertad sea una opción de verdad, una manera de vivir.
Natural, como querer a alguien y poder decírselo, porque no hay nada de malo en ello, por mucho que nuestro derredor nos diga que sí.
Natural, como comer algo que sale de la tierra, y no de un plástico.
Natural, como tomar agua de un río, y no de un grifo.
Natural, como esforzarse por conseguir las cosas que la naturaleza nos ofrece, y no por las que la sociedad nos prohíbe.
domingo, 27 de mayo de 2012
Hoy estoy harta de estudiar.
(Mentira, lo estoy siempre)
Me toca la II Guerra Mundial. Interesante.
(Deprimente)
¿Soy mejor persona por saber al detalle como unos hijos de puta pararon los pies a otros hijos de puta, asesinos?
(Hermosa cultura, hermosa historia)
Y sin embargo, es de mis favoritas, la historia..., me encanta, pero de nuevo...
(Sigues sin hacer nada, VAGA)
De nuevo me pregunto si por ser, soy mejor por rellenar un "examen". Me pregunto, ¿por qué solo estudio yo?...
(Porque ellos ya lo hicieron.)
Y pregunto, pregunto por todos, por los de antes, por los de ahora, por los de después, porque realmente dudo que saber una cosa u otra que decide un hijo de puta de los de arriba que debo saber me hace mejor,..., me hace, ¿excelente? O sólo hace excelente a mi expediente...
(El expediente es importante.)
Los papeles son tan importantes hoy en día que los árboles carecen de significado.
Papeles y más papeles que definen si soy buena estudiante, buena trabajadora, buena "ficha" diría yo, en este juego de locos que me aterra, porque cada vez importan menos las risas, las sonrisas, la amistad y el amor.
Cada vez importa menos el presente, y ahora que por fin yo amo mi presente tengo miedo de que me lo destruyan.
(No soy un simple expediente)
jueves, 24 de mayo de 2012
catorce. (again)
Me gusta sentir el viento en la cara, por eso me gusta tanto columpiarme en parques cual niña pequeña o mecerme en cualquier hamaca durante horas. Me encantan las hamacas. En realidad todo lo relacionado con Latinoamerica me gusta, me apasiona mas bien... Tambien me gusta muchísimo pasear por la playa, ir a la playa, hacer castillos de arena en la playa, sentarne en la playa a ver el mar, y cualquier actividad que contebga playa en ella. Me gusta el verano, aunque siempre me quemo y odio quemarme. Odio con todas mis fuerzas el calor que te aplatana y te quita las ganas de vivir, llevo mejor el frío invernal del norte de Europa (o del sur del Perú). Sobre todas las cosas del mundo me gusta viajar y conocer gente. Me encanta hablar, siempre estoy hablando,y me gusta tanto hablar en español como en alemán o en ingles. Me gustan muchisimo los idiomas, aunque odio la gramática. Quiero aprender Francés, Euskera, Finlandés, Sueco e Italiano (entre otros). Adoro conocer a la gente y calarlos afondo, entenderlos y comprenderlos. Adoro éso. Me encanta la música, y el dia que no canto es porque estoy afonica, e incluso afónica "canto". Soy de las que canta en la ducha, y en el pasillo, y en la calle, y en mi cuarto, y en la cocina, siempre en la cocina. Me gustan las cocinas que tienen mucha luz y me encantan las mujeres que mientras cocinan te hablan bajito, como queriendo evitar que la comida se despierte de su sueño eterno. Me gusta cocinar, pero sólo se hacer dulces. Me gusta la gente que cocina bien. Me encanta la tortilla de patatas y el bacalao dorao. Me gusta en general cualquier comida que lleve patatas y/o huevo. Creo que las patatas fritas deberian estar prohibidas por los dioses, son demasiado perfectas. También se hacer patatas fritas, bastante bien de hecho, cosa que es un peligro.
No me gusta demasiado el pescado, y como todo buen niño odio la coliflor y el brocoli.
Pero me encanta el peluche con forma de brocoli que venden en el Ikea.
Adoro el Ikea en todas sus formas y colores. Me encanta imaginarme una posible vida entre sus muebles, y cuando voy lo toco todo.
Tambien me gusta muchísimo el restaurante de Ikea, y, aunque sea un plato enorme, siempre comeré codillo cuando vaya allí, casi por tradición. Entre otras tradiciones está tambien la de ver Cuéntame los jueves por la noche. Seguir viendo series de por vida y terminar de ver Hospital Central como terminé en su día de ver Friends. Adoro con toda mi alma Friends, es mi serie favorita, de hecho amo a los actores. Cualquier película que haga Jennifer Anniston me enamora. Adoro a esa mujer, es preciosa.
En genral me encanta el cine y las series. Amo la película de "Amelie". El septimo arte, a mi parecer próximo al cielo. Me encanta reir con las peliculas, pero me gustan casi más cuando me hacen llorar.
Me encanta ir al cine, aunque no vaya mucho. Nunca compro palomitas, pero si estoy en casa suelo hacerlas.
También me gusta bastante el teatro. Aunque a eso voy casi menos.
Siempre he querido ir a la Opera, pero nunca tuve la oportunidad.
Me gustan las artes y la interpretación. De pequeña hice teatro, y ahora lo haría de tener el valor.
Y hablando de valor nunca he probado el chocolate orgásmico del mismo nombre que anuncian tanto en la tele.
Pero en general me encanta el chocolate. Porque "valor" o no, es, más que un "placer adulto" es un placer de dioses.
Me gusta mucho el dulce de leche, pero me lo prefiero comer a cucharadas antes que con pan.
Con pan me gustan las mermeladas el queso y el jamón. Me encanta el jamón.
Y de vuelta hablo de comida, esto va a parecer la guía Michelín. (acabo de verle la gracia, vaya nombrecito...)
Me gusta, obviamente, escribir. Me encanta. Y escribo en cualquier sitio, esto lo estoy escribiendo desde el movil de hecho. . También me gusta leer. Me apasiona leer. Me encanta comprar libros y llevar un mínimo de dos encima en toda ocasión, sólo por sentirme acompañada. Amo todo lo relaionado con Harry Potter pero mi libro favorito es "El Guardian Entre el Centeno".Me gusta tanto que se lo dejo a poca gente, con las cosas que me marcan soy egoísta.
Me gusta muchisimo la novela Histórica, sobre todo la que va sobre el siglo XIX o XX.
Me gustan las telenovelas, me encantan las telenovelas..., y me gustan, por supuesto, los tele-filmes. Los tele filmes siniestros y estúpidos de pequeños locos que se meten en la vida de gente asquerosamente normal.
También me gusta pasar las tardes muertas mirando cosas estúpidas y sin sentido en internet, pero cada vez tengo menos tiempo para hacerlo.
Me gustan las chucherías, pero sólo a veces. Las gominolas no me agradan demasiado, aunque mejoran bastante si se bañan en pica-pica.
Me gustan los gusanitos. Me recuerdan a mi infancia en el parque.
Me encantan los parques. Son maravillosos. Adoro el Retiro, aunque recientemente tuve una pesadilla en la que estaba allí.
Si me preguntan de dónde soy siempre diré que soy madrileña. Adoro a mi hermosa Madrid, sus calles y sus parques...
En la lista de ciudades europeas que conozco están Londres, Berlín, Leipzig, Madrid y Lisboa. Y todas son maravillosas...
Me gustan los monólogos, y el humor negro. Adoro el humor negro.
Me gustan los sonidos del mundo. Las pequeñas cosas como cuando pasa una chica con tacones, o cuando alguien pisa hojas secas en otoño,..., también adoro chapotear en la nieve. Chapotear en general me parece una gran actividad.
Me gusta el olor de las cosas nuevas, y el olor a gasolina. Odio, sin embargo el olor a pintura.
Me encantan los folios en blanco y los rotuladores de colores, aunque como no sé dibujar siempre termino haciendo tonterías o escribiendo (de nuevo) cosas de colores.
Me gustan los ojos y las voces. Siempre es en lo primero que me fijo, en la voz de la gente. Adoro las voces, los diferentes tonos...,el color de ojos me apasiona. Y, en los chicos, adoro el cuello. Siempre me fijo en el cuello.
Me gustan las camisetas grandes y las camisas. Me gustan las cazadoras de baseball y de rugdby.
Me gustan las rastas. Me enamoran las rastas. Y todo lo hippie, adoro todo ello.
Me gustan los tacones, pero duelen demasiado.
Me gusta bailar, pero sólo cuando no me ven.
Me gusta gritar. Me encanta gritar. Me encantaría poder gritar debajo del agua, porque también adoro bucear.
Me encanta el agua.
Tumbarme en el césped es uno de mis hobbies favoritos.
Me gustan las ciudades porque me gusta ver a la gente. Amo éso, observar a la gente e imaginarme sus vidas. Mirarlos y pensar si todo les va bien o mal.
Me gusta protestar. Me encanta protestar.
Me gustan las manifestaciones y las huelga cuando tienen sentido, y me gusta discutir sobre política. Me encanta la política.
Me podría enamorar de alguien que argumenta bien sus ideas, aunque sean ideas de mierda.
Me gusta la gente que sabe hablar.
Me gustan los gays.
...
Me gusta hacer locuras. Me gusta hacer cosas raras, y que la gente me mire como si fuera de otro mundo.
Lo soy, soy de otro mundo, pero adoro éste.
Me gusta ir al campo de picnic o de barbacoa.
Me gustan las escapadas de fin de semana.
Me encantan las alas, siempre he soñado que podía volar.
Suelo soñar cosas raras, me dicen que es porque tengo demasiada imaginación.
Me gusta el amor, pero me da mucho miedo. Me gustan las rosas, las flores en general. Me gustan los bombones. Me gustan las cartas.
Me apasionan las noches enteras hablando.
Adoro a mis amigos.
Me encantan los animales, pero los bichos me dan un poco de asco. Odio la caza y los toros. Odio las estabulaciones.
Me encantaría ser vegetariana, pero es superior a mí.
Admiro a las mujeres que van sin sujetador, me gustan las feministas, y las hembristas, y todo lo que está relacionado con la mujer. Me cae bien mi ginecóloga.
Amo al bebé de mis vecinos. Está suave, es guapo, y es dulce.
Adoro la intriga, y quien me intriga me gana. Adoro a la gente que me intriga.
Me encanta mirar mis ojos en el espejo.
Soy una hermosa egocéntrica.
Me gusta querer.
sesentainueve. (again)
Y según me acercaba a su cuerpo humeante de hormonas impacientes por acercarse a algo tan caliente como era mi alma en ese momento, mi corazón retomaba la velocidad que tuvo algún día en el útero de mi madre. Y latido tras latido atronaban mis oídos que no oían ya nada más que el recorrer de las gotas ,que intentando enfriar nuestros cuerpos no hacían más que facilitarnos las cosas.
Pegándonos cada vez más y besándonos cada vez menos,en la boca. Demasiado simple para hacerlo. Y cuando mis ojos sólo veían su carne, con la piel de gallina,..., cuando mis manos solo tocaban sus nervios chirriantes de placer, supe que ese sudor frío que recorría su espalda estaba apunto de alcanzarme, de recorrerme por milímetros y hacerme jurar que nunca antes fui tan feliz.
Poder acariciar cada lunar de su cuerpo, cada cabello de su cabeza, arañar su espalda cual fiera en celo, que, básicamente, fue lo que eramos, sabiendo que eran simplemente mío por un momento, mientras lo hacía tan libre. Libre de ataduras morales que nos dictaban cada día que eso que hacíamos no estaba bien.
Preocupante.
Pero volvía a dar igual cada noche cuando nos acercábamos paso a paso y nuestros labios se encontraban en un beso tan prohibido como esperado. Tierno. Carnaza para una sociedad ansiosa de morbo. Morbo como era cada uno de los movimientos, que casi al compás del reloj que nos marcaba el fin el fin de las caricias. Y entonces el calor rodeaba todo creando el ambiente perfecto para dejar al placer recién sentido salir poco a poco del cuerpo, y, tranquilamente, dormir como niños... ¡Já!...niños creciditos, ¿no?
martes, 8 de mayo de 2012
noventaiocho.
Porque escribo, otra vez, en mis ratos no libres. Porque pienso, otra vez, demasiado, porque vuelvo a querer huir del mundo, de mi mundo, que, otra vez, me ahoga. Porque vuelvo a tener mil cosas en la cabeza, y, de nuevo, mis ojos se apagan al son de la música, que se acaba segundo tras segundo dejándome envuelta en un silencio aterrador que me hiela la sangre y me corta las venas, como la vida misma, como el mundo en sí, que, otra vez, me decepciona como sólo las personas habían hecho hasta ahora.
Cuando me refugio, otra vez, en mis libros benditos que me sacan de esta dimensión en la que tal "pérdida de tiempo" puede costarme un año entero, me olvido de que difícil es ser libre, qué difícil es "andarse" a la otra punta del mundo a esconderse entre iguales y olvidar lo diferente, que, es, al fin y al cabo, y otra vez, el enemigo.
Porque mi mundo es tan pequeño que las fronteras son cuerdas que me atan a una realidad maldita que apuñala mis ideas y las acalla, que consigue que a veces las olvide.
Aferrarme fuerte, otra vez, a mis ideas y a mis deseos para ganar a este mundo maldito que me agarra a su suelo asfaltado con dolor.
Y, por ahí, lo supe desde el principio, donde estabas tú, como llegar..., y, sin embargo, no llegaré a esa distancia que de ti me separa hasta que no llegue a mi misma, hasta que no comprenda que me pasa, y no aprenda a compartirlo, hasta que no crezca, otra vez, de golpe y de mala manera.
jueves, 26 de enero de 2012
noventaisiete.
Que aveces me sobrepasa el no poder escribir todo el rato y para siempre. Dejar un legado de letras que vibre en cada oído, que cale en cada mirada. Pero no puedo. El famoso dicho de "querer es poder" me traiciona, como siempre, ..., y la inspiración me visita en el peor momento, sin papel a mano, y así escribo en carne.
martes, 24 de enero de 2012
noventaiseis.
"como cuando miras por la ventana y ves los cohes pasar
que aunque tengan un rumbo fijo
no son nada en tu vida
como todo
que se va sin apenas dejar huella
como cuando la nieve se posa por encima de lo que creías importante
como cuando te das cuenta de que no es tan facil como esperabas
y te caes
te vienes abajo
te creas una coraza
un "soy feliz"
cual libro de autocontrol
pero no puedes admitir lo contrario
no aceptas demasiado cariño
por si acaso
el cariño significa el roce
y el roce
haría que la muralla se callera
esa muralla que aunque parece fuerte está hecha con cartas
puro papel que envuelve algo demasiado grande
demasiado grande para ti mismo"
Es un poco difícil entenderse a uno mismo como los demas nos entienden, y así mismo los demás nunca podrán entenderse como nosotros les entendemos, o al revés....
A veces nos dedicamos a sobrevivir,
a comer,
a dormir,
ir a la escuela o el trabajo,
a salir los fines de semana...,
nos creamos rutinas que garanticen nuestra existencia,
nuestro exterior,
pero olvidamos lo de dentro...
Simplemente porque queremos olvidarlo, porque es mejor hacerlo,
porque si lo olvidamos no caemos en juegos que pueden ser peligrosos,
porque si lo olvidamos hacemos que lo que para los demás son problemas para nosotros sea un juego al que simplemente no nos apetece jugar,
olvidamos que es parte de nosotros,
olvidamos que ese coche que pasa por la carretera cuando miramos por la ventana tiene un rumbo fijo,
olvidamos que nuestra vida tuvo un rumbo fijo,
olvidamos la idea de que lo tendrá...
Para mí, nos olvidamos de nosotros mismos,
no de nuestra sonrisa,
no de las bromas,
ni de los chistes,
ni de ligar,
ni de hacer amigos,
sino de nosotros.
Aveces es mejor hacer lo que te diga el estómago, porque, lo que te dice el corazón solamente es "bum, bum, bum," y lo que te dice la cabeza, es podrida sociedad.
sábado, 21 de enero de 2012
noventaicinco.
Quizás ahora se me hace más fácil sonreír con naturalidad porque una vez más he vuelto a mi vida de pequeña burguesita, aunque sea solo por un par de días.
Un par de días de compras, ciudad, comida en restaurantes y café en el Starbucks. Porque en el fondo me encanta, me encanta comprar, me encanta poder tomar un frapuccino, aunque me cueste medio ojo de la cara, me encanta pasear por las calles de mi bella Madrid.
Mi manera de desconectar..., rodearme de gente. De desconocidos, de ajenos (a mi)...
Llevaba tantos días sin dormir bien que el levantarme tan tarde hoy ha sido gratificante, aunque las pesadillas fueran pesadas.
Y sin embargo..., sigo necesitando desaparecer.
Quisiera volar a latinoamérica, me callo el país, así es mas dificil que me encuentren.
Y vivir como pudiera, aprender y enseñar,..., eamorarme..., y vivir, vivir lejos de aquí, de esta, mi bella Madird, de esta mi bella Europa, que me encantan y me agotan al mismo tiempo, que me hacen amar la ropa y las compras y a la vez odiar las apariencias.
¿Será posible que vivir con tantos privilegios nos haga parecer bipolares?
Quiero tanto ser burguesa y permitirme estos lujos como volverme una persona mediocre, mezclada en un ambiente alegre, quizás mas pobre, pero vivo.
Tengo miedo de mi misma.
Tengo miedo de no saber elegir.
Y mientras tanto, la música sigue sonando...
Un par de días de compras, ciudad, comida en restaurantes y café en el Starbucks. Porque en el fondo me encanta, me encanta comprar, me encanta poder tomar un frapuccino, aunque me cueste medio ojo de la cara, me encanta pasear por las calles de mi bella Madrid.
Mi manera de desconectar..., rodearme de gente. De desconocidos, de ajenos (a mi)...
Llevaba tantos días sin dormir bien que el levantarme tan tarde hoy ha sido gratificante, aunque las pesadillas fueran pesadas.
Y sin embargo..., sigo necesitando desaparecer.
Quisiera volar a latinoamérica, me callo el país, así es mas dificil que me encuentren.
Y vivir como pudiera, aprender y enseñar,..., eamorarme..., y vivir, vivir lejos de aquí, de esta, mi bella Madird, de esta mi bella Europa, que me encantan y me agotan al mismo tiempo, que me hacen amar la ropa y las compras y a la vez odiar las apariencias.
¿Será posible que vivir con tantos privilegios nos haga parecer bipolares?
Quiero tanto ser burguesa y permitirme estos lujos como volverme una persona mediocre, mezclada en un ambiente alegre, quizás mas pobre, pero vivo.
Tengo miedo de mi misma.
Tengo miedo de no saber elegir.
Y mientras tanto, la música sigue sonando...
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