martes, 24 de enero de 2012

noventaiseis.



"como cuando miras por la ventana y ves los cohes pasar
que aunque tengan un rumbo fijo
no son nada en tu vida
como todo
que se va sin apenas dejar huella
como cuando la nieve se posa por encima de lo que creías importante
como cuando te das cuenta de que no es tan facil como esperabas
y te caes
te vienes abajo
te creas una coraza
un "soy feliz"
cual libro de autocontrol
pero no puedes admitir lo contrario
no aceptas demasiado cariño
por si acaso
el cariño significa el roce
y el roce
haría que la muralla se callera
esa muralla que aunque parece fuerte está hecha con cartas
puro papel que envuelve algo demasiado grande
demasiado grande para ti mismo"

Es un poco difícil entenderse a uno mismo como los demas nos entienden, y así mismo los demás nunca podrán entenderse como nosotros les entendemos, o al revés....
A veces nos dedicamos a sobrevivir,
a comer,
a dormir,
ir a la escuela o el trabajo,
a salir los fines de semana...,
nos creamos rutinas que garanticen nuestra existencia,
nuestro exterior,
pero olvidamos lo de dentro...
Simplemente porque queremos olvidarlo, porque es mejor hacerlo,
porque si lo olvidamos no caemos en juegos que pueden ser peligrosos,
porque si lo olvidamos hacemos que lo que para los demás son problemas para nosotros sea un juego al que simplemente no nos apetece jugar,
olvidamos que es parte de nosotros,
olvidamos que ese coche que pasa por la carretera cuando miramos por la ventana tiene un rumbo fijo,
olvidamos que nuestra vida tuvo un rumbo fijo,
olvidamos la idea de que lo tendrá...

Para mí, nos olvidamos de nosotros mismos,
no de nuestra sonrisa,
no de las bromas,
ni de los chistes,
ni de ligar,
ni de hacer amigos,
sino de nosotros.

Aveces es mejor hacer lo que te diga el estómago, porque, lo que te dice el corazón solamente es "bum, bum, bum," y lo que te dice la cabeza, es podrida sociedad.

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