viernes, 11 de julio de 2014

Cientocincuentaidos.

Hola mis niñxs , esta es para vosotrxs;

Sabéis quien es Extremoduro, porque os lo he puesto como mil veces. Sabéis quien es tita Inma, porque nadie os quiere como ella.

Hoy, a sus 19 años, vuestra madre ha vivido uno de los mejores momentos de su vida, y no ha podido evitar pensar en vosotrxs.

Extremoduro, con luna llena y en directo, y con la gran Inma Venegas del Castillo..., simplemente ha sido mágico.

No solo he pensado en vosotrxs, no he podido evitar acordarme de personas a las que quiero con el alma, aunque ya no estén a mi lado.
Sé que nadie le escribe a sus hijxs a los 19 años, pero yo ya os siento, y necesitaba contaros esto.

No lo sois aun, evidentemente, pero algún día  seréis mi vida y se que os querré contar lo vivido esta noche.

Para mi, hoy ha empezado mi verano. 2014, que año mas bonito.
Este invierno he vuelto a abrazar,  con el cuerpo y con el alma, a nuestra familia. Este año he conocido al amor de mi vida, aunque nunca cuajó del todo, aunque ahora me odie, se que os hablaré de él, porque a pesar de todo lo malo es una persona maravillosa. Este año conocí a vuestra tía Inma, a quien espero no dejar escapar nunca mas.
Y ahora empieza lo bueno.
No os dejéis decaer mis amores, la juventud es hermosa. Recordadme, si lo olvido, que tenéis que vivirla de lleno para crearos como seres humanos que sois.

Hoy he sentido que empieza mi verano, viendo a uno de mis grupos favoritos dándolo todo a sus cincuentaitantos añazos, con la luna llena iluminando un cielo despejado, y con una gran mujer a mi lado.
Energía, mis amores, solo eso.

He conocido a una mujer que me ha quitado el aliento, y no he podido mas que recordar un consejo que leí esta mañana "no pidas amor, solo ama". Amad con toda vuestra alma, a veces duele, pero eso es lo que nos hace realmente humanos.

A vuestra madre, que al menos de momento no la gusta mucho que la toquen, le ha hecho feliz darle la mano a una desconocida que ha aparecido a robarle el corazón cuando pensaba en ese amor tan profundo que nunca llegará a nada, y en esa persona en la que no debería pensar.

No lo olvidéis nunca, amad, amad como vellacos, como animales, como niños y niñas que sois, eso os hará inmensxs.

La energía que os darán ciertos momentos no se reemplaza por nada.

Llenaros de musica y de libros, en vivo y en directo.

Bailad.

No crezcáis nunca del todo, no merece la pena.

Amad, aunque sea a unx desconocidx durante unos minutos.

Viajad, eso os dará conocimiento, y el saber os hará libres.

Y recordad siempre que una bruja pelirroja (aunque de bote) os recuerda en sus momentos de éxtasis, y os espera desde los 19.
Sois personas grandes, y ganaréis la vida a lo normal.

"Ama, ama y ensancha el alma".

Os quiero.

jueves, 10 de julio de 2014

Cientocincuentaiuno.

Hay veces que olvido todo lo anterior,
y me da miedo.
Es de esas veces que me siento un poco,
un poco vacía, un poco asustada, un poco feliz.

Un poco.

Esas veces suelo olvidar los enfados
(y esas veces te echo de menos, para que engañar(-me-nos))

Noches largas, de ni frío ni calor.
Sudor en la espalda hielo en los pies.

Si, soy de esas personas que para hacer el amor se deja calcetines.

Recordarme a mi misma que no debo echar(te) de menos me hace gracia,
al menos estas noches de olvido me hacen reír.

No funciona del todo, porque hilo,
hilo mucho y mal y pienso que es como si tu me hicieras reír.

Tranquila, eso nunca pasara, no de nuevo.

Soy feliz, eso es bueno.
Y aunque tengo ganas de andar por las calles de Madrid,
aunque sea maldiciendo el despertador o mi lentitud y llegando tarde a clase,
hoy soy feliz.

Soy feliz en Huelva, soy feliz con ella,
pero siempre su sonrisa me recordará a la tuya , y eso me hará intentar no echar(te) de menos, y por ende, me reiré.

Ella, en fin, es otro capitulo.
Seguiremos mañana.
Buenas noches.

sábado, 5 de julio de 2014

Cientocincuenta.

Llevo unos días sintiendo frío cuando entro en la cama.
Es Julio y vivo en Extremadura, pero uso pantalón largo y camiseta de invierno como pijama.

Los calcetines gordos son otro tema, no puedo prescindir de ellos ni de día.

Por las noches me arropo con mi edredón y dejo a los perros subir a la cama, se supone que los seres vivos dan calor.
Pero son las cuatro y media de la mañana y sigo teniendo frío.

No lo entiendo.

No se bien que me pasa. Bueno, si lo se, pero no quiero pensarlo. No me gusta sentir que me han ganado. No me gusta sentir que se burlan de mi y no puedo hacer nada para evitarlo.

Es como fue entonces, pero peor. Ahora no es en los pasillos del instituto, ahora es en el salón de un piso, en internet, en mi cabeza, en todas partes.
Ahora no es gente a la que odio.
Ahora no es solo por las mañanas.

Ahora no son insultos, ahora es silencio.

Es como fue entonces, pero peor.

Pero no me pasa eso porque no quiero pensarlo. Siento que me gana cada vez que me dejo ir y lloro.
Siento rabia.
Siento dolor.

Tengo ganas de hablar pero ante mi solo hay una pared contra la que me choco una y otra y otra y otra y otra vez, simplemente no puedo parar de intentarlo.
Soy como una mosca ante un ventanal enorme.

"Me da miedo la enormidad donde nadie oye mi voz."