Como quien deja de sentir a su hijo en el vientre,
hoy ya no las siento.
Hoy mis sentimientos se desbordan,
y se arrojan
como locos suicidas de un noveno,
quizá más.
Hoy no se dejan pensar ellos,
no se dejan sentir ellas.
¿Y ahora qué?
De los días malos.
Momentos malos.
Segundos peores.
Idiota, que siempre recaes.
¿Y qué se hace cuando el amor de tu vida y la lucha no son compatibles?
¿Llorar?
No, demasiado simple.
No, demasiado simple.
Poco productivo.
"¡Qué materialista eres!"
Y choca la cabeza en la pared,
o la pared en la cabeza,
que ya no sabe donde tiene cada cosa.
De momentos malos.
De dolor. Miedo.
De inseguridad.
LOCA

No hay comentarios:
Publicar un comentario