lunes, 28 de abril de 2014

Cientocuarentaidos.

Bonito.
(Todo me parece bonito.)
Como el sol.
Como el cielo azul.
Como mis perros, dios, mis preciosas criaturas.
Como Andrés Suárez susurrándome al oído, aunque sea a través de unos cascos.
Qué bonito es que no me den ganas de saltar por la ventana a pesar de tus letras querido Andrés.

Bonito como levantarse con un mensaje de un poeta.
Bonito que ese poeta sea amigo, compañero, bonito saber que está ahí, al alcance de la mano (con o sin kilómetros de por medio).

Bonito que en ésta estéril clínica pueda por fin disfrutar de las fotos que decoran las paredes.
Bonito que una pareja salga riendo de la consulta y acariciando una tripita.
Aunque las apariencias pueden engañar, por cosas como éstas hay gente que merece la oportunidad de ser madre (y padre, claro).

Bonito sentirse bella,
con el pelo loco enredado,
con ojeras,
con trabajos de instituto a medio hacer,
con la ropa de siempre.
Bonito sonreirle al espejo.
Bonito soñar con el mar de Galicia,
o quizás con el de Asturias,
y por supuesto con el mar de Euskadi.

Bonito tener alicientes.
Bonito tener planes.
Bonito tener vida,
y bonito tener sueños.

martes, 15 de abril de 2014

Cientocuarentaiuno.

La necesidad del saber.

En éste mundo de la información,
en éste mundo de desinformados,
en éste mundo de incontables letras que valen, como poco, un millón de imágenes,
en éste mundo estás tú.
Y está la niebla.
y luego, quizás, estoy yo en algún rincón.

Y así no se puede,
no, no se puede seguir así,
así no se sigue, en realidad, porque no se avanza,
no se camina,
y como dijo uno de los más grandes,
"se hace camino al andar".

Y aquí me tienes, caminando hacia un barranco
el barranco de la verdad,
y eso dando por supuesto que cedas,
que (me) concedas unos minutos,
quizás unas horas.

En éste mundo de la información estamos más desinformados que nunca.
En éste mundo de desinformados da rabia salir a la calle.
En éste mundo tengo a mis letras, que sí, me dicen más que mil imágenes.
En éste mundo, al borde entre lo sustancial y lo ajeno estás tú,
y sí, en éste mundo estoy yo. Y no me gusta una puta mierda.

No me gusta una puta mierda estar en éste mundo,
de información,
desinformación,
de miedo.

No me gusta pero estoy, y estoy para vivirlo,
para sobrevivirlo, para lucharlo,
y tú me bloqueas, más que nada hasta ahora.
Me bloqueas con tu indiferencia,
o tu máscara.
Me bloqueas porque me haces dudar,
y evidentemente no me gusta dudar
(No me gusta una mierda dudar).

Así que el fin de hoy es ése, el propósito.

(Que me da igual lo mal que esté visto Pablo Iglesias,
que me da igual si es gilipollas,
que de momento a mi me gusta lo que hace, y éso es lo que me importa.)

Al fin el propósito es intentar hablarte,
a ver si te dejas,
que el fin es que me des respuestas,
información,
para desbloquearme y seguir,
y caminar,
y hacer mi vida que está cogiendo color
y la quiero arder,
la quiero luchar,
la quiero besar,
la quiero amar,

y si me bloqueas no puedo.

Eres como hacer la digestión,
todo el rato,
todo el rato dándole vueltas a lo mismo,
"hacer la digestión es de personas raras".

Que quiero Costa Rica.
Que quiero Madrid.
Que me quiero.

Y tu me bloqueas.
Me bloqueas y no me dejas.

No me dejas querer Costa Rica,
ni Madrid,
ni quererme,
ni me dejas arder mi vida,
ni lucharla,
ni besarla,
ni amarla.
No me dejas sentirte ni sentir lo demás,
no me dejas mirarte ni mirar lo demás,
no me dejas hablarte ni hablar,
no me dejas vivirte, no me dejas vivir,
no me dejas amarte, pero sin saber, sin información, yo no puedo amar a otros.

"Y enfrentarse a sus demonios y mirarles a la cara, escupirles y decirles que ya no se calla nada."

"En el camino más fácil a ella le salen muros."

Deja de ser mi muro.
Deja de ser roca,
conviértete en arena,
en piedrecitas del camino,
acompaña a mis pasos,
déjame reposar en ti cuando me canse de gritar,
de correr,
de luchar.

Déjame saber que en ti tengo hogar,
tengo pecho conocido,
tengo manos de las que te tienden cuando te caes.

Déjame conocerte,
déjame acompañarte,
déjame mostrarte mi mundo,
déjame conocer el tuyo,
déjame enseñarte a crear uno entre los dos.

Deja de encasillarte.
Deja de ser cosas que no te definen.
Deja de preguntarte sobre tus virtudes.
Deja de ser ése que dicen,
deja de decir que eres otro.
Simplemente sé tu. (y deja a los demás que seamos)

Y yo quiero parar ésto,
"y es que aún duele por dentro expresar como me siento,
las miserias pesan mucho más,
y es aprender de la adversidad.
Tengo mucho que absorber,
tengo tanto que entender
y es que ésta es una lección más de un libro sin final".

Quiero tomar conciencia,
asumir que así no puedo seguir,
que así no puedo seguirte,
pero ésto es de los dos y no puedo mantenerlo sola,
no puedo esperar más,
llámalo impaciencia,
llámalo inmadurez,
yo lo llamo vida.
Ya sabes, mi vida,
que se ve paralizada por un sueño de dimensiones gigantescas,
un sueño que se me queda en la punta de los dedos,
en la comisura de los labios.

Como el primo mayor que le quita el juguete al pequeño
y se lo pone siempre al alcance de la mano, quitándoselo justo antes de dárselo.




Lo único que te pido es que me dejes ser, con o sin ti.

jueves, 10 de abril de 2014

Cientocuarenta.

Pintar.

Yo quiero pintar,
árboles y casas,
prados y montañas,
quiero pintar mares

Yo quiero pintar un país
nuevo.
Un país sin represión,
un país donde se luche,
un país donde la tierra sea para arar
y no para construir pisos.

Yo quiero pintar un mundo
sin crueldad,
sin injusticias,
sin niños muriendo de hambre,
sin bebés asesinados para alimentar a un 30% de la población.
Un mundo sin polos derretidos,
sin peligros de extinción.

Yo quiero pintar la lucha,
las manis,
los gritos.

Quiero pintar mujeres sin sujetador,
con pelos en las piernas
y en el coño.

Quiero pintar madres gays,
y padres lesbianas.
Quiero pintar familias de colores.

Y quiero pintarte a ti,
a mi lado.
Quiero pintarnos juntos
en diversos lugares del mundo,
como so viajar fuera tan fácil como cambiar de papel.

Quiero pintarte leyendo,
quiero pintarte cantando.
Quiero pintarte durmiendo.

Y sin embargo,
yo, que tanto quiero pintar,
siento que me quedo sin colores,
siento que no tengo para todo.

Es muy duro desechar.
Es muy duro elegir.

Cientotrentainueve. (Y de momentos buenos.)

Ésto va a ser más difícil,
hasta el dibujo es más feo.
"No te puedes obligar a ser feliz."

¿Cómo se hace cuando el sol de abril se esconde?

Pero se hace. Vaya que sí.
Cambio la música y vamos a por ello....



Y llegan el sol y las flores.
Y llegas tu.
Y llego yo.
¿Y qué más?

Nervio puro cuando se acaba la cuenta atrás.
(Qué miedo me da(s) )

Que la primavera, pues,
parece,
la sangre altera. 
Y altera los nervios.
Y altera las ganas.

Que de golpe sí.
Seguridad.
"Puedes con ésto"
Y vaya que si puedo, que me lo como.
Que (te) como.
Que me como el mundo, porque ya toca.

Toca tomo en blanco.
Toca risas.
Tocan ganas. 

Renovación.
Revolución. Revolución, ¿de qué?
Revolución de colores.
Revolución sexual.
Revolución de amor.
Revolución de vida.

Es como que, a veces, una tiene ganas de ser feliz.
De ser feliz de verdad.

¿Preludio?


LOCA



Cientotrentaiocho. (De momentos malos)

Hoy mis ideas se desangran.
Como quien deja de sentir a su hijo en el vientre,
hoy ya no las siento.

Hoy mis sentimientos se desbordan,
y se arrojan
como locos suicidas de un noveno,
quizá más.

Hoy no se dejan pensar ellos,
no se dejan sentir ellas.

¿Y ahora qué?

De los días malos.
Momentos malos.
Segundos peores.

Idiota, que siempre recaes.

¿Y qué se hace cuando el amor de tu vida y la lucha no son compatibles?
¿Llorar?
No, demasiado simple.
Poco productivo.

"¡Qué materialista eres!"
Y choca la cabeza en la pared,
o la pared en la cabeza,
que ya no sabe donde tiene cada cosa.

De momentos malos.
De dolor. Miedo.
De inseguridad.

LOCA



Cientotrentaisiete. (textos de fondo de disco duro)


A veces es como si el universo entero se diera la vuelta en nuestra cara y nos diera la espalda. De repente todo está mal. Igual no ha pasado nada del otro mundo, igual sí, pero todo acaba estando mal porque todo lo que estuvo mal antes vuelve a estarlo y el miedo a lo que pueda estar mal en el futuro te paraliza.

Es complicado. Es complicado intentar crear un mundo de la nada. Sólo el fénix resurge de sus cenizas...o no.
Es complicado (también) describir los sentimientos, por más fuerte que éstos latan en tu interior. Es...como un desierto después de la selva. Es la nada después del todo. Y es, sobre todo, recrearse en esa nada. Dijo un filósofo pre o post socrático, qué se yo, “de la nada, nada”. Pues eso, de la nada, nada. Y lo sabes. Sabes que hay que moverse. Sabes que hay que contar lo que te pasa para salir de ésa jaula con la puerta entreabierta en la que te encuentras. Suficientemente abierta como para empujar y abrir, pero no tanto como para ver que lo está desde cualquier ángulo de la jaula.

Encerrarse entre cuatro paredes o dejarse llevar por el desenfreno.

No puedes dejarte ir, porque éso es como rendirse. La vida hay que lucharla, incluso cuando no quedan fusiles. La vida hay que correrla, aunque sea descalzo.

Es normal necesitar a alguien al lado, al que contarle lo que pasa o al que simplemente mirar cómo hace cosas. Parece una tontería pero a veces sentir al compañero moverse nos demuestra de forma palpable que seguimos vivos. Pero para ello es necesario empujar un poquito con el pico la puerta de la jaula, lo justo y necesario para que el compañero entre y se siente enfrente. Lo justo y necesario para que el compañero nos mire a los ojos y nos sonría.

A veces una sonrisa cierra más heridas que cualquier cicatrizante.

A veces, hay que dejarse amar.






domingo, 6 de abril de 2014

Cientotrentaiseis.

Quisiera que fuera sábado otra vez,
aunque fuera tan tonta de volver a torturarme con las fotos de esa víbora.

Quisiera parar el tiempo,
o adelantarlo cinco días para tenerte enfrente y hablar.

Quisiera que fuera mayo,
para escuchar al galleguiño y que todo hubiera pasado ya.

Quisiera saltarme el momento de mayor tensión.
Quisiera no tener que ser valiente.

Quisiera poder evitar todas mis dudas.

Quisiera que vuelva el sol, para no sentirme fría.
No me gusta la soledad de los números primos.

Quisiera que todo dejase de estar de cabeza.

Quisiera volver a irme a la cama con una sonrisa en la boca,
y no con la certeza de que hoy me toca a mi luchar.

viernes, 4 de abril de 2014

Cientotrentaicinco.

Que aunque me guste Amaral he de aprender
que sin ti si soy algo.
Sin ti soy alguien

Que sin ti soy artista,
mujer creativa,
que sin ti soy pintora,
soy escritora,
soy amante seductora.

Que sin ti soy,
futura madre,
antigua bruja.

Que sin ti soy tigresa,
soy loba,
soy perra,
soy ave.

Que sin ti puedo volar,
que sin ti puedo querer,
que sin ti puedo sentir.

He de aprender,
que sin ti si soy.
Que cuando llegaste era,
cuando te vayas seré,
y mientras estés, soy.

Soy algo,
sin ti soy alguien.

(No soy nadie sin mi,
pero eso, es otro tema.)