domingo, 27 de mayo de 2012

Hoy estoy harta de estudiar. (Mentira, lo estoy siempre) Me toca la II Guerra Mundial. Interesante. (Deprimente) ¿Soy mejor persona por saber al detalle como unos hijos de puta pararon los pies a otros hijos de puta, asesinos? (Hermosa cultura, hermosa historia) Y sin embargo, es de mis favoritas, la historia..., me encanta, pero de nuevo... (Sigues sin hacer nada, VAGA) De nuevo me pregunto si por ser, soy mejor por rellenar un "examen". Me pregunto, ¿por qué solo estudio yo?... (Porque ellos ya lo hicieron.) Y pregunto, pregunto por todos, por los de antes, por los de ahora, por los de después, porque realmente dudo que saber una cosa u otra que decide un hijo de puta de los de arriba que debo saber me hace mejor,..., me hace, ¿excelente? O sólo hace excelente a mi expediente... (El expediente es importante.) Los papeles son tan importantes hoy en día que los árboles carecen de significado. Papeles y más papeles que definen si soy buena estudiante, buena trabajadora, buena "ficha" diría yo, en este juego de locos que me aterra, porque cada vez importan menos las risas, las sonrisas, la amistad y el amor. Cada vez importa menos el presente, y ahora que por fin yo amo mi presente tengo miedo de que me lo destruyan. (No soy un simple expediente)

jueves, 24 de mayo de 2012

catorce. (again)

Me gusta sentir el viento en la cara, por eso me gusta tanto columpiarme en parques cual niña pequeña o mecerme en cualquier hamaca durante horas. Me encantan las hamacas. En realidad todo lo relacionado con Latinoamerica me gusta, me apasiona mas bien... Tambien me gusta muchísimo pasear por la playa, ir a la playa, hacer castillos de arena en la playa, sentarne en la playa a ver el mar, y cualquier actividad que contebga playa en ella. Me gusta el verano, aunque siempre me quemo y odio quemarme. Odio con todas mis fuerzas el calor que te aplatana y te quita las ganas de vivir, llevo mejor el frío invernal del norte de Europa (o del sur del Perú). Sobre todas las cosas del mundo me gusta viajar y conocer gente. Me encanta hablar, siempre estoy hablando,y me gusta tanto hablar en español como en alemán o en ingles. Me gustan muchisimo los idiomas, aunque odio la gramática. Quiero aprender Francés, Euskera, Finlandés, Sueco e Italiano (entre otros). Adoro conocer a la gente y calarlos afondo, entenderlos y comprenderlos. Adoro éso. Me encanta la música, y el dia que no canto es porque estoy afonica, e incluso afónica "canto". Soy de las que canta en la ducha, y en el pasillo, y en la calle, y en mi cuarto, y en la cocina, siempre en la cocina. Me gustan las cocinas que tienen mucha luz y me encantan las mujeres que mientras cocinan te hablan bajito, como queriendo evitar que la comida se despierte de su sueño eterno. Me gusta cocinar, pero sólo se hacer dulces. Me gusta la gente que cocina bien. Me encanta la tortilla de patatas y el bacalao dorao. Me gusta en general cualquier comida que lleve patatas y/o huevo. Creo que las patatas fritas deberian estar prohibidas por los dioses, son demasiado perfectas. También se hacer patatas fritas, bastante bien de hecho, cosa que es un peligro. No me gusta demasiado el pescado, y como todo buen niño odio la coliflor y el brocoli. Pero me encanta el peluche con forma de brocoli que venden en el Ikea. Adoro el Ikea en todas sus formas y colores. Me encanta imaginarme una posible vida entre sus muebles, y cuando voy lo toco todo. Tambien me gusta muchísimo el restaurante de Ikea, y, aunque sea un plato enorme, siempre comeré codillo cuando vaya allí, casi por tradición. Entre otras tradiciones está tambien la de ver Cuéntame los jueves por la noche. Seguir viendo series de por vida y terminar de ver Hospital Central como terminé en su día de ver Friends. Adoro con toda mi alma Friends, es mi serie favorita, de hecho amo a los actores. Cualquier película que haga Jennifer Anniston me enamora. Adoro a esa mujer, es preciosa. En genral me encanta el cine y las series. Amo la película de "Amelie". El septimo arte, a mi parecer próximo al cielo. Me encanta reir con las peliculas, pero me gustan casi más cuando me hacen llorar. Me encanta ir al cine, aunque no vaya mucho. Nunca compro palomitas, pero si estoy en casa suelo hacerlas. También me gusta bastante el teatro. Aunque a eso voy casi menos. Siempre he querido ir a la Opera, pero nunca tuve la oportunidad. Me gustan las artes y la interpretación. De pequeña hice teatro, y ahora lo haría de tener el valor. Y hablando de valor nunca he probado el chocolate orgásmico del mismo nombre que anuncian tanto en la tele. Pero en general me encanta el chocolate. Porque "valor" o no, es, más que un "placer adulto" es un placer de dioses. Me gusta mucho el dulce de leche, pero me lo prefiero comer a cucharadas antes que con pan. Con pan me gustan las mermeladas el queso y el jamón. Me encanta el jamón. Y de vuelta hablo de comida, esto va a parecer la guía Michelín. (acabo de verle la gracia, vaya nombrecito...) Me gusta, obviamente, escribir. Me encanta. Y escribo en cualquier sitio, esto lo estoy escribiendo desde el movil de hecho. . También me gusta leer. Me apasiona leer. Me encanta comprar libros y llevar un mínimo de dos encima en toda ocasión, sólo por sentirme acompañada. Amo todo lo relaionado con Harry Potter pero mi libro favorito es "El Guardian Entre el Centeno".Me gusta tanto que se lo dejo a poca gente, con las cosas que me marcan soy egoísta. Me gusta muchisimo la novela Histórica, sobre todo la que va sobre el siglo XIX o XX. Me gustan las telenovelas, me encantan las telenovelas..., y me gustan, por supuesto, los tele-filmes. Los tele filmes siniestros y estúpidos de pequeños locos que se meten en la vida de gente asquerosamente normal. También me gusta pasar las tardes muertas mirando cosas estúpidas y sin sentido en internet, pero cada vez tengo menos tiempo para hacerlo. Me gustan las chucherías, pero sólo a veces. Las gominolas no me agradan demasiado, aunque mejoran bastante si se bañan en pica-pica. Me gustan los gusanitos. Me recuerdan a mi infancia en el parque. Me encantan los parques. Son maravillosos. Adoro el Retiro, aunque recientemente tuve una pesadilla en la que estaba allí. Si me preguntan de dónde soy siempre diré que soy madrileña. Adoro a mi hermosa Madrid, sus calles y sus parques... En la lista de ciudades europeas que conozco están Londres, Berlín, Leipzig, Madrid y Lisboa. Y todas son maravillosas... Me gustan los monólogos, y el humor negro. Adoro el humor negro. Me gustan los sonidos del mundo. Las pequeñas cosas como cuando pasa una chica con tacones, o cuando alguien pisa hojas secas en otoño,..., también adoro chapotear en la nieve. Chapotear en general me parece una gran actividad. Me gusta el olor de las cosas nuevas, y el olor a gasolina. Odio, sin embargo el olor a pintura. Me encantan los folios en blanco y los rotuladores de colores, aunque como no sé dibujar siempre termino haciendo tonterías o escribiendo (de nuevo) cosas de colores. Me gustan los ojos y las voces. Siempre es en lo primero que me fijo, en la voz de la gente. Adoro las voces, los diferentes tonos...,el color de ojos me apasiona. Y, en los chicos, adoro el cuello. Siempre me fijo en el cuello. Me gustan las camisetas grandes y las camisas. Me gustan las cazadoras de baseball y de rugdby. Me gustan las rastas. Me enamoran las rastas. Y todo lo hippie, adoro todo ello. Me gustan los tacones, pero duelen demasiado. Me gusta bailar, pero sólo cuando no me ven. Me gusta gritar. Me encanta gritar. Me encantaría poder gritar debajo del agua, porque también adoro bucear. Me encanta el agua. Tumbarme en el césped es uno de mis hobbies favoritos. Me gustan las ciudades porque me gusta ver a la gente. Amo éso, observar a la gente e imaginarme sus vidas. Mirarlos y pensar si todo les va bien o mal. Me gusta protestar. Me encanta protestar. Me gustan las manifestaciones y las huelga cuando tienen sentido, y me gusta discutir sobre política. Me encanta la política. Me podría enamorar de alguien que argumenta bien sus ideas, aunque sean ideas de mierda. Me gusta la gente que sabe hablar. Me gustan los gays. ... Me gusta hacer locuras. Me gusta hacer cosas raras, y que la gente me mire como si fuera de otro mundo. Lo soy, soy de otro mundo, pero adoro éste. Me gusta ir al campo de picnic o de barbacoa. Me gustan las escapadas de fin de semana. Me encantan las alas, siempre he soñado que podía volar. Suelo soñar cosas raras, me dicen que es porque tengo demasiada imaginación. Me gusta el amor, pero me da mucho miedo. Me gustan las rosas, las flores en general. Me gustan los bombones. Me gustan las cartas. Me apasionan las noches enteras hablando. Adoro a mis amigos. Me encantan los animales, pero los bichos me dan un poco de asco. Odio la caza y los toros. Odio las estabulaciones. Me encantaría ser vegetariana, pero es superior a mí. Admiro a las mujeres que van sin sujetador, me gustan las feministas, y las hembristas, y todo lo que está relacionado con la mujer. Me cae bien mi ginecóloga. Amo al bebé de mis vecinos. Está suave, es guapo, y es dulce. Adoro la intriga, y quien me intriga me gana. Adoro a la gente que me intriga. Me encanta mirar mis ojos en el espejo. Soy una hermosa egocéntrica. Me gusta querer.

sesentainueve. (again)

Y según me acercaba a su cuerpo humeante de hormonas impacientes por acercarse a algo tan caliente como era mi alma en ese momento, mi corazón retomaba la velocidad que tuvo algún día en el útero de mi madre. Y latido tras latido atronaban mis oídos que no oían ya nada más que el recorrer de las gotas ,que intentando enfriar nuestros cuerpos no hacían más que facilitarnos las cosas. Pegándonos cada vez más y besándonos cada vez menos,en la boca. Demasiado simple para hacerlo. Y cuando mis ojos sólo veían su carne, con la piel de gallina,..., cuando mis manos solo tocaban sus nervios chirriantes de placer, supe que ese sudor frío que recorría su espalda estaba apunto de alcanzarme, de recorrerme por milímetros y hacerme jurar que nunca antes fui tan feliz. Poder acariciar cada lunar de su cuerpo, cada cabello de su cabeza, arañar su espalda cual fiera en celo, que, básicamente, fue lo que eramos, sabiendo que eran simplemente mío por un momento, mientras lo hacía tan libre. Libre de ataduras morales que nos dictaban cada día que eso que hacíamos no estaba bien. Preocupante. Pero volvía a dar igual cada noche cuando nos acercábamos paso a paso y nuestros labios se encontraban en un beso tan prohibido como esperado. Tierno. Carnaza para una sociedad ansiosa de morbo. Morbo como era cada uno de los movimientos, que casi al compás del reloj que nos marcaba el fin el fin de las caricias. Y entonces el calor rodeaba todo creando el ambiente perfecto para dejar al placer recién sentido salir poco a poco del cuerpo, y, tranquilamente, dormir como niños... ¡Já!...niños creciditos, ¿no?

martes, 8 de mayo de 2012

noventaiocho.





Porque escribo, otra vez, en mis ratos no libres. Porque pienso, otra vez, demasiado, porque vuelvo a querer huir del mundo, de mi mundo, que, otra vez, me ahoga. Porque vuelvo a tener mil cosas en la cabeza, y, de nuevo, mis ojos se apagan al son de la música, que se acaba segundo tras segundo dejándome envuelta en un silencio aterrador que me hiela la sangre y me corta las venas, como la vida misma, como el mundo en sí, que, otra vez, me decepciona como sólo las personas habían hecho hasta ahora.
Cuando me refugio, otra vez, en mis libros benditos que me sacan de esta dimensión en la que tal "pérdida de tiempo" puede costarme un año entero, me olvido de que difícil es ser libre, qué difícil es "andarse" a la otra punta del mundo a esconderse entre iguales y olvidar lo diferente, que, es, al fin y al cabo, y otra vez, el enemigo.
Porque mi mundo es tan pequeño que las fronteras son cuerdas que me atan a una realidad maldita que apuñala mis ideas y las acalla, que consigue que a veces las olvide.
Aferrarme fuerte, otra vez, a mis ideas y a mis deseos para ganar a este mundo maldito que me agarra a su suelo asfaltado con dolor.
Y, por ahí, lo supe desde el principio, donde estabas tú, como llegar..., y, sin embargo, no llegaré a esa distancia que de ti me separa hasta que no llegue a mi misma, hasta que no comprenda que me pasa, y no aprenda a compartirlo, hasta que no crezca, otra vez, de golpe y de mala manera.