jueves, 26 de enero de 2012

noventaisiete.


Que aveces me sobrepasa el no poder escribir todo el rato y para siempre. Dejar un legado de letras que vibre en cada oído, que cale en cada mirada. Pero no puedo. El famoso dicho de "querer es poder" me traiciona, como siempre, ..., y la inspiración me visita en el peor momento, sin papel a mano, y así escribo en carne.

martes, 24 de enero de 2012

noventaiseis.



"como cuando miras por la ventana y ves los cohes pasar
que aunque tengan un rumbo fijo
no son nada en tu vida
como todo
que se va sin apenas dejar huella
como cuando la nieve se posa por encima de lo que creías importante
como cuando te das cuenta de que no es tan facil como esperabas
y te caes
te vienes abajo
te creas una coraza
un "soy feliz"
cual libro de autocontrol
pero no puedes admitir lo contrario
no aceptas demasiado cariño
por si acaso
el cariño significa el roce
y el roce
haría que la muralla se callera
esa muralla que aunque parece fuerte está hecha con cartas
puro papel que envuelve algo demasiado grande
demasiado grande para ti mismo"

Es un poco difícil entenderse a uno mismo como los demas nos entienden, y así mismo los demás nunca podrán entenderse como nosotros les entendemos, o al revés....
A veces nos dedicamos a sobrevivir,
a comer,
a dormir,
ir a la escuela o el trabajo,
a salir los fines de semana...,
nos creamos rutinas que garanticen nuestra existencia,
nuestro exterior,
pero olvidamos lo de dentro...
Simplemente porque queremos olvidarlo, porque es mejor hacerlo,
porque si lo olvidamos no caemos en juegos que pueden ser peligrosos,
porque si lo olvidamos hacemos que lo que para los demás son problemas para nosotros sea un juego al que simplemente no nos apetece jugar,
olvidamos que es parte de nosotros,
olvidamos que ese coche que pasa por la carretera cuando miramos por la ventana tiene un rumbo fijo,
olvidamos que nuestra vida tuvo un rumbo fijo,
olvidamos la idea de que lo tendrá...

Para mí, nos olvidamos de nosotros mismos,
no de nuestra sonrisa,
no de las bromas,
ni de los chistes,
ni de ligar,
ni de hacer amigos,
sino de nosotros.

Aveces es mejor hacer lo que te diga el estómago, porque, lo que te dice el corazón solamente es "bum, bum, bum," y lo que te dice la cabeza, es podrida sociedad.

sábado, 21 de enero de 2012

noventaicinco.

Quizás ahora se me hace más fácil sonreír con naturalidad porque una vez más he vuelto a mi vida de pequeña burguesita, aunque sea solo por un par de días.
Un par de días de compras, ciudad, comida en restaurantes y café en el Starbucks. Porque en el fondo me encanta, me encanta comprar, me encanta poder tomar un frapuccino, aunque me cueste medio ojo de la cara, me encanta pasear por las calles de mi bella Madrid.
Mi manera de desconectar..., rodearme de gente. De desconocidos, de ajenos (a mi)...
Llevaba tantos días sin dormir bien que el levantarme tan tarde hoy ha sido gratificante, aunque las pesadillas fueran pesadas.

Y sin embargo..., sigo necesitando desaparecer.

Quisiera volar a latinoamérica, me callo el país, así es mas dificil que me encuentren.
Y vivir como pudiera, aprender y enseñar,..., eamorarme..., y vivir, vivir lejos de aquí, de esta, mi bella Madird, de esta mi bella Europa, que me encantan y me agotan al mismo tiempo, que me hacen amar la ropa y las compras y a la vez odiar las apariencias.
¿Será posible que vivir con tantos privilegios nos haga parecer bipolares?
Quiero tanto ser burguesa y permitirme estos lujos como volverme una persona mediocre, mezclada en un ambiente alegre, quizás mas pobre, pero vivo.

Tengo miedo de mi misma.
Tengo miedo de no saber elegir.

Y mientras tanto, la música sigue sonando...